Este es vuestro propósito de la vida en la tierra, que vosotros los humanos os sirváis unos a otros en amor, porque sólo el servir en el amor es el verdadero amor al prójimo. El hombre no debe creer que puede arreglárselas sin la ayuda de su prójimo. Necesita a su prójimo, así como también debe ayudarlo. Debido a que el amor debe encenderse en el corazón humano, el prójimo debe depender de la ayuda de vez en cuando, de lo contrario no tendría la oportunidad de desarrollar su amor.
Lo que se puede demostrar en toda la creación material, es, que todo tiene su finalidad, que toda obra de creación sirve cumpliendo su finalidad de contribuir a la conservación y vivificación de otras obras de creación en estado de obligación... En esto también consiste la tarea del ser humano, servir, pero en libre albedrío, es decir, por amor a Dios y al prójimo. Y este amor servidor es lo único que redime al hombre, porque de esta manera suprime el antiguo pecado, la apostasía de lo espiritual de Dios en arrogancia y ansia de poder...
Pero quien no se somete a este mandamiento del amor a Dios y al prójimo, cuyo espíritu aún está lleno de arrogancia, no reconoce el propósito de su vida terrenal y, por lo tanto, permanece sin ser redimido... no puede moverse libremente después de haberse librado del cuerpo, no ha aprovechado la vida terrenal, la ha vivida en vano... aunque le ha traído alguna ventaja terrenal y al final puede mirar hacia atrás a una vida ocupada. Se trata del alma del hombre, no de su cuerpo. El cuerpo le fue dado al ser humano para que el alma pudiera madurar en este, el cuerpo era sólo el medio para un fin, porque el alma es inmortal, pero el cuerpo muere, y el alma no se lleva nada de lo que ha adquirido en la tierra al reino espiritual.
Así que mientras el ser humano sólo se cuide de sí mismo y camine apáticamente junto a su semejante, mientras no tenga el corazón abierto y ojo para la necesidad de su semejante, se rige por el amor propio, lo cual es un gran obstáculo para el desarrollo ascendente del alma. Porque este amor propio arrastra hacia abajo, el amor propio es un amor mal dirigido que nunca tiene un efecto redentor, sino que ata aún más al hombre, que se pone como un grillete alrededor de su espíritu, que nunca puede ser despertado por el amor propio.
Cualquiera que se ame a sí mismo siempre menospreciará a su semejante, y le es imposible un servir de amor desinteresado al prójimo porque el principio rector todavía está en él y le aparta de cualquier acción amorosa. Cuanto más metido está la humanidad en el amor propio, mayor será la miseria terrenal, que el mismo Dios utiliza como medio para encender la llama del amor al prójimo en el corazón. Cuyo corazón está tocado por la miseria de su semejante aún no está endurecido y su Salvación no está en entredicho.
Debe haber necesidad terrenal, cuando la necesidad espiritual se ha vuelto tan grande que el amor se ha enfriado en los corazones de las personas... entonces Dios trata de calentar los corazones a la necesidad de los semejantes, para que puedan cumplir con su propósito de la vida terrenal, para aumentar la madurez de sus almas mediante el servicio de amor al prójimo, porque sólo el amor los redime, sólo el amor hace libre y da al alma luz y fuerza, sólo el amor saca el alma de lo profundo, sólo el amor la saca de la oscuridad de la noche hacia la luz y la libertad..._>amén
TraductorDies ist euer Erdenlebenszweck, daß ihr Menschen einander dienet in Liebe, weil nur dienende Liebe wahre Liebe zum Nächsten ist. Es darf der Mensch nicht glauben, daß er selbst ohne die Hilfe des Mitmenschen auskommen kann. Er benötigt den Nächsten, wie auch er ihm helfend beistehen soll. Weil die Liebe im Herzen des Menschen sich entzünden soll, muß der Mitmensch zuweilen auf Hilfe angewiesen sein, ansonsten jenem keine Gelegenheit geboten würde, seine Liebe zur Entfaltung zu bringen. Was in der gesamten materiellen Schöpfung nachgewiesen werden kann, ist, daß alles seine Bestimmung hat, daß also jegliches Schöpfungswerk dienet, indem es im Mußzustand seine Bestimmung erfüllt, zum Erhalten und Beleben anderer Schöpfungswerke beizutragen.... Das ist auch Aufgabe des Menschen, zu dienen, jedoch im freien Willen, also aus Liebe zu Gott und zum Nächsten. Und diese dienende Liebe allein erlöset den Menschen, denn er hebt dadurch die alte Sünde auf, den Abfall des Geistigen von Gott in Überheblichkeit und Herrschsucht.... Wer sich aber diesem Gebot der Gottes- und Nächstenliebe nicht unterstellt, dessen Geist ist noch voll der Überheblichkeit, er erkennt nicht seinen Erdenlebenszweck und bleibt sonach unerlöst.... er kann sich nicht in Freiheit bewegen nach dem Ablegen des Leibes, er hat das Erdenleben nicht ausgenützt, er hat es umsonst gelebt.... selbst wenn es ihm irdischen Vorteil eingebracht hat und er am Ende auf ein arbeitsreiches Leben zurückblicken kann. Es geht um die Seele des Menschen, nicht um seinen Leib. Der Leib wurde ihm gegeben, auf daß die Seele ausreifen konnte in ihm, der Leib war nur das Mittel zum Zweck, denn die Seele ist unvergänglich, der Leib aber stirbt, und die Seele nimmt nichts von dem auf Erden Erworbenen hinüber in das geistige Reich. Solange also der Mensch nur für sich sorgt und neben dem Mitmenschen teilnahmslos dahingeht, solange er nicht ein offenes Herz und Auge hat für die Not seines Mitmenschen, ist er von der Ichliebe beherrscht, die ein großes Hindernis ist für die Aufwärtsentwicklung der Seele. Denn diese Ichliebe zieht herab, die Ichliebe ist eine verkehrt gerichtete Liebe, die niemals erlösend sich auswirkt, sondern den Menschen noch mehr bindet, die wie eine Fessel sich um seinen Geist legt, der niemals durch Ichliebe zum Erwachen gebracht werden kann. Wer sich selbst liebt, der wird immer herabsehen auf den Mitmenschen, und ein Dienen in uneigennütziger Nächstenliebe ist ihm unmöglich, denn das herrschende Prinzip ist noch in ihm und hält ihn von jeder Liebehandlung zurück. Je tiefer nun die Menschheit in der Ichliebe steckt, desto größer wird auch die irdische Not sein, die Gott Selbst als Mittel anwendet, um in den Herzen die Flamme der Liebe zum Nächsten zu entzünden. Wessen Herz von der Not des Mitmenschen berührt wird, der ist noch nicht verhärtet und seine Erlösung nicht in Frage gestellt. Es muß die irdische Not sein, wenn die geistige Not so groß geworden ist, daß die Liebe im Herzen der Menschen erkaltet ist.... Dann sucht Gott, die Menschenherzen zu erwärmen an der Not der Mitmenschen, auf daß sie ihren Erdenlebenszweck erfüllen, durch dienende Nächstenliebe ihre Seelenreife zu erhöhen, denn nur die Liebe erlöset sie, nur die Liebe macht frei und gibt der Seele Licht und Kraft, nur die Liebe zieht die Seele aus der Tiefe empor zur Höhe, nur die Liebe führet sie aus dem Dunkel der Nacht zum Licht und zur Freiheit....
Amen
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