Die göttlichen Eingebungen werden zumeist nicht ihrem Ursprung gemäß bewertet, sondern vielmehr als das Produkt menschlicher Überlegung angesehen. Ein offensichtlicher und überzeugender Beweis für den göttlichen Ursprung kann den Menschen nicht gebracht werden, und also bestimmt der Wille des Menschen selbst deren Wert. Zweifelnde Gedanken setzen den Wert herab, und nur der ungezweifelte Glaube trägt dem Menschen geistigen Erfolg ein. Zum Glauben aber kann er nicht gezwungen werden.... Es ist daher keine leichte Aufgabe, die Menschen in Kenntnis zu setzen von einem Wissen, das nur der Glaube widerspruchslos annimmt. Dennoch kann diesem Wissen kein anderes Wissen entgegengesetzt werden, das glaubwürdiger ist, und darum soll jede Gelegenheit genützt werden, letzteres zu entkräften, dann erst ist der Mensch aufnahmefähiger für die geistige Wahrheit und nimmt gedanklich Stellung dazu. Der ununterbrochene Leidenszustand auf Erden nimmt vielen Menschen den schwachen Glauben, eben weil er schwach ist. Sie wollen Gott nicht anerkennen, weil Er sie selbst geschlagen hat, und es ist gewissermaßen ein letztes Aufbäumen im Gefühl der Ohnmacht einer höheren Gewalt gegenüber. Sie glauben, sich lösen zu können von Dieser, durch Nicht-Anerkennen, haben aber keine stichhaltige Begründung, eine allmächtige Gottheit abzustreiten, auch wenn diese Gottheit nicht in die Pläne menschlichen Willens eingreift. Solange sie den freien Willen des Menschen anerkennen, müssen sie auch die Menschen selbst als Urheber des übergroßen Leides ansehen. Im Glauben an ein Fortleben der Seele finden sie die Erklärung, ansonsten ihnen alles unverständlich bleibt, was in der Welt sich abspielt. Und darum sucht Gott, den Menschen Aufschluß zu geben, daß das Erdenleben nur Mittel zum Zweck und nicht Selbstzweck ist, daß es eine Vorbereitungszeit ist für das eigentliche Leben. Und Er kann diese Aufklärung auf einem anderen Wege nicht den Menschen zugehen lassen als durch innere Erleuchtung; Er kann aber niemals die Menschen zwingen zum Glauben daran, sondern es muß der willige Mensch an sich arbeiten, daß er fähig wird, diese Kundgaben aufzufassen als das, was sie sind.... als Übertragungen aus dem geistigen Reich, wo die vollkommenen Wesen im Licht und in der Wahrheit stehen und solche auch austeilen den Menschen, die Licht und Wahrheit begehren. Verlangt der Mensch zu wissen um die Wahrheit, dann ist er schon aufnahmefähig dafür, denn dann ist ihm menschliches Wissen nicht mehr sicher genug, und er hält sich an das, was ihm kundgetan wird durch den Mund derer, die es in einer außergewöhnlichen Weise empfangen haben....
Amen
ÜbersetzerLas inspiraciones divinas mayoritariamente no suelen ser valorados según su origen, sino vistas como producto de la consideración humana. No se le puede presentar al hombre una prueba obvia y convincente del origen divino, por lo que la voluntad del hombre mismo determina su valor. Los pensamientos dudosos disminuyen en valor y sólo la fe indudable trae al humano un éxito espiritual. Pero no se le puede obligar a creer.... Por lo tanto, no es tarea fácil informar a los seres humanos acerca de conocimientos que sólo la fe acepta sin contradicción. Sin embargo, ningún otro conocimiento que sea más creíble puede oponerse a este conocimiento y, por lo tanto, se debe aprovechar cada oportunidad para refutar este último; sólo así el humano sería más receptivo a la verdad espiritual y adoptaría una posición pensativa sobre ella; El continuo estad de sufrimiento en la Tierra priva a mucha gente de su fe débil, precisamente porque es débil. No quieren reconocer a Dios porque Él mismo los ha vencido, y es, por así decirlo, un último suspiro en el sentimiento de impotencia ante un Poder superior.
Creen que pueden romper con éste si no lo reconocen, pero no tienen ninguna razón válida para negar una Deidad todopoderosa, incluso si esta Deidad no interviene en los planes de la voluntad humana. Mientras reconozcan el libre albedrío de los humanos, también deben ver a los humanos mismos como autores del inmenso sufrimiento. En la creencia en la vida continua del alma encuentran la explicación; de lo contrario, todo lo que sucede en el mundo les resulta incomprensible: Y es por eso que Dios trata de informar a los humanos de que la vida en la Tierra sólo es un medio para un fin y no un fin en sí mismo, que es un tiempo de preparación para la vida real. Y Él no puede permitir que esta aclaración llegue a los humanos de otra manera que no sea a través de la iluminación interior;
Pero nunca puede obligar a los humanos a creer en ello sino que el ser humano dispuesto debe trabajar en sí mismo para poder comprender estas comunicaciones tal como son.... como transmisiones del reino espiritual, donde los seres perfectos se encuentran en la luz y en la verdad y también distribuyen tales comunicaciones a los humanos que desean la luz y la verdad. Si un ser humano exige saber la verdad, entonces ya es receptivo a ella, porque entonces el conocimiento humano ya no le resulta lo suficientemente seguro y se aferra a lo que le es dado a conocer por boca de quienes la han recibida de una manera extraordinaria....
amén
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